En los años 1950, el edificio de la Estación de Trenes se trasladó a su actual ubicación en las calles Balcarce y Ameghino. Alrededor de la misma creció una zona de locales comerciales, albergues y hoteles, poblándose de visitantes que llegaban de todo el país y del mundo.
Iniciando el siglo XXI, algunas peñas y bares comenzaron a darle vitalidad a la zona y a sus calles aledañas, que había quedado marginada cuando el ferrocarril cayó en desuso. La zona ya tenía su historia de bohemia, su tradición musical, poética y artística.
En el año 2000, la instalación de una Feria Artesanal los días domingos (sobre la calle Balcarce entre el 700 y el 900), ayudó a convocar nuevamente a visitantes locales y extranjeros.
En la actualidad funcionan alrededor de 25 locales gastronómicos y de entretenimiento varios, como confiterías, bares, restaurantes, pubs, discos, peñas folklóricas, sitios para el jazz, temas melódicos y hasta con ritmo de bailanta. También pueden degustarse desde platos típicos de la cocina regional local hasta cocina internacional. Estos locales están debidamente habilitados por la Municipalidad de la Ciudad y comienzan a funcionar a partir de las 20:00 hs., con posibilidades de extender la velada hasta entrada la madrugada.
La Feria de los días domingos funciona desde hs. 10 a 21, y convoca cerca de 240 artesanos con producciones variadas, como tejidos, muebles de hierro y madera, bijouterie, pinturas, mates, licores, dulces y masas regionales, adornos, artesanías en cuero, alpaca y asta, relojes, vitrofusión y antigüedades.